Triangulación y análisis de datos recogidos del proceso de autoevaluación institucional
Este proceso, desarrollado por la Vicerrectoría de Aseguramiento de la Calidad, constituye una etapa crítica en la consolidación de un modelo de gestión basado en evidencia, permitiendo transformar la información levantada en insumos estratégicos para la toma de decisiones y la mejora continua.
La triangulación de datos consideró la integración de múltiples fuentes de información, tanto cuantitativas como cualitativas, incluyendo encuestas institucionales, auditorías académicas, estudios del entorno, evaluaciones del modelo educativo y análisis estratégicos como FODA y PESTEL. Esta metodología permitió contrastar resultados, validar hallazgos y asegurar la consistencia y confiabilidad de la información generada.
Uno de los aspectos más relevantes de este hito es el alto nivel de participación de la comunidad educativa, con tasas de respuesta del 100% en docentes, directivos y colaboradores, y un 83% en estudiantes, lo que garantiza una base de análisis representativa y robusta para la evaluación institucional.
El análisis de esta información permitió identificar con claridad tanto las principales fortalezas institucionales, como el compromiso del cuerpo docente, la infraestructura tecnológica especializada y el reconocimiento del sector productivo, como las brechas prioritarias, entre las que destacan la necesidad de fortalecer la comunicación interna, la gestión de personas, la infraestructura física y la profundización de la cultura de calidad.
La triangulación y análisis de datos no solo fortalece la validez del Informe de Autoevaluación Institucional, sino que también permite proyectar con mayor claridad el Plan de Mejora para el periodo 2025–2029, alineando los desafíos identificados con acciones concretas, medibles y orientadas a resultados.