Convenios y Alianzas Estratégicas

La Vinculación con el Medio en el Instituto Profesional Escuela de Marina Mercante Piloto Pardo se enmarca en un conjunto de exigencias normativas, estratégicas y regulatorias que han redefinido el rol de las instituciones de educación superior en el país, pero además un marco regulatorio propio como es la marina mercante nacional e internacional. 


En la perspectiva internacional y  plano normativo, el sector marítimo chileno opera bajo un conjunto de estándares internacionales estrictos, definidos por la Organización Marítima Internacional (OMI), organismo especializado encargado de regular la seguridad de la navegación, la protección del medio marino y la eficiencia del transporte marítimo a nivel mundial. La OMI establece normas obligatorias que deben ser adoptadas por los Estados miembros, y Chile —como Estado marítimo y portuario relevante en el comercio internacional— mantiene un compromiso permanente con su implementación, supervisión y actualización.


Dentro de este marco regulatorio, uno de los instrumentos más significativos es el Convenio Internacional STCW (Standards of Training, Certification and Watchkeeping for Seafarers), que regula de manera precisa los estándares mínimos de formación, titulación y guardia para la gente de mar. Este convenio establece los conocimientos, habilidades y competencias que deben demostrar oficiales y tripulantes para desempeñar funciones a bordo de naves mercantes y especializadas. La actualización del STCW, especialmente desde su enmienda de Manila 2010, ha impuesto exigencias crecientes en materias como: seguridad marítima, operación de maquinaria avanzada, automatización y digitalización a bordo, protección del medio ambiente marino, prevención de la contaminación, factores humanos y gestión del riesgo, trabajo en condiciones extremas, simulación avanzada como método formativo, y actualización periódica de competencias críticas.


Estas exigencias generan un impacto directo en la formación técnico – profesional impartida por el IPPP, que debe asegurar que sus programas académicos estén alineados con los estándares internacionales y que sus estudiantes reciban formación pertinente, actualizada y compatible con las regulaciones vigentes.


A nivel nacional, la implementación, fiscalización y certificación del cumplimiento del STCW y de las normas OMI recae en la Dirección General del Territorio Marítimo y Marina Mercante (DIRECTEMAR), autoridad marítima chilena. DIRECTEMAR tiene la responsabilidad de velar por que la formación, titulación y certificación de la gente de mar cumpla los estándares internacionales, lo que incluye: la aprobación de mallas curriculares, la supervisión de programas formativos, el reconocimiento de instituciones, la certificación de cursos OMI, la verificación del uso de simuladores certificados, la fiscalización de prácticas y embarques, y la autorización de centros de instrucción marítimos.